Aproveche al máximo su visita al médico

Prepararse para la visita al médico puede ayudarle a obtener las respuestas y la atención que necesita. Esta guía ofrece consejos sobre qué preguntar, qué llevar y cómo aprovechar al máximo su cita.

1.

Cuando llame para hacer su cita, explique claramente por qué necesita ver al médico. Informe al recepcionista cuánto tiempo necesitará programar para la visita. Si tiene necesidades especiales, como acceso para sillas de ruedas o necesidades de interpretación, informe a la oficina con anticipación.

2.

Asegúrate de verificar que el lugar donde haces tu cita acepte tu seguro. Puedes llamar o visitar el sitio web de tu seguro para ver un directorio de proveedores dentro de la red.

3.

Si esta es su primera visita a un nuevo médico, reúna cualquier registro médico anterior y el historial médico familiar para llevar con usted. Si está viendo a otros médicos y tiene información que le han proporcionado, tráigala también.

4.

Anote una lista de sus síntomas antes de la visita. Es una buena idea llevar un diario para poder registrar sus síntomas a lo largo del tiempo. Incluya detalles del tipo de síntomas que está experimentando, cuándo comenzaron estos síntomas y qué los mejora o empeora.

Utilice este mnemotécnico médico común para guiarse.

(O)-P-Q-R-S-T

  • Pain (“¿Dónde duele?”)
  • Quality (“¿Cómo se siente?”)
  • Radiation (“¿Se mueve a algún lugar?”)
  • Scale (“¿Qué tan malo es? ¿Cuánto le afecta?”)
  • Timing (“¿Cuándo comenzó? ¿Cuánto dura? ¿Va y viene? ¿Es de inicio gradual o repentino? ¿Qué lo mejora o empeora?”)
  • Other (“¿Algún otro síntoma?”)

5.

Establece la agenda al comienzo de tu visita. ¿Sabías que un paciente tiene un promedio de 23 segundos para expresar sus preocupaciones antes de que un médico lo interrumpa?

Según un artículo publicado en The Journal of the American Medical Association, solo el 28% de los médicos conocen todo el espectro de preocupaciones de su paciente antes de comenzar a centrarse en una preocupación particular, y una vez que la conversación se centra, la probabilidad de volver a otras preocupaciones es solo del 8%. Los médicos tienen un tiempo limitado para las visitas de consultorio. Para usar su tiempo sabiamente, generalmente establecen la agenda y controlan la visita tanto como sea posible.

Para evitar que esto te suceda, prepara de antemano las dos o tres principales preocupaciones que deseas plantear a tu médico.

  • ¿Estás buscando un diagnóstico?
  • ¿Necesitas un nuevo plan de tratamiento o una modificación de un plan existente?
  • ¿Estás buscando ayuda con sentimientos de fatiga o depresión?
  • No olvides describir tu estado emocional y cualquier circunstancia personal que pueda influir en tu salud física.

Escribe tus principales preocupaciones para que estés listo para verbalizarlas claramente al comienzo de tu visita.

6.

Si usas un dispositivo de auto-seguimiento, como un Fitbit, descarga tus datos y resume los hallazgos de antemano.

7.

Lleve una lista de todos los medicamentos que está tomando actualmente, incluidos los medicamentos de venta libre, vitaminas, hierbas o suplementos. Si tiene un teléfono inteligente o una tableta, es útil tomar fotos de las etiquetas de sus medicamentos y suplementos para mostrárselas al médico.

8.

Durante su visita, dígale a su médico que le gustaría tomar notas. Si prefiere grabar sus notas a través de su teléfono inteligente, pregúntele a su médico si está bien hacerlo.

9.

La atención médica es una conversación. Por lo tanto, para tener influencia en esa conversación, debes expresarte. Si no deseas el tratamiento que tu médico recomienda (o no estás seguro), es razonable preguntar si hay otras opciones de tratamiento disponibles.

Nunca te sientas avergonzado de decirle a tu médico si no entiendes algo que él/ella ha dicho. A veces, los médicos usan jerga médica sin darse cuenta de que no están explicando las cosas en términos que entendemos. Repite lo que el médico te ha dicho para asegurarte de que entiendes y pide aclaraciones si es necesario.

10.

Si te resulta difícil defenderte a ti mismo, o te enfrentas a un diagnóstico potencialmente desafiante, lleva a un amigo o familiar contigo para obtener apoyo. Esta persona también puede tomar notas y ayudarte a recordar lo que se discutió más tarde.

11.

Siempre sea honesto con su médico. Puede que no le guste admitir cuánto bebe, o fuma, o si ha dejado de tomar su medicación debido al costo o los efectos secundarios, pero su médico necesita saber sobre estos y otros aspectos de su estilo de vida para asegurarse de que esté recibiendo la mejor atención posible.

12.

Pídale a su médico que le explique los resultados de cualquier prueba. Solicite una copia de los resultados para sus propios archivos.

13.

Antes de irte, asegúrate de entender qué debe suceder a continuación.

  • ¿Necesitas más pruebas de diagnóstico?
  • ¿Cuándo obtendrás los resultados?
  • Si acabas de recibir un diagnóstico, ¿cuáles son tus opciones de tratamiento?
  • Si tienes preguntas o inquietudes más tarde, ¿cómo deberías contactar a tu médico?
  • También puedes preguntar si tu médico recomienda algún material de lectura específico o sitios web sobre tu condición.

14.

Si le han dado una receta para un nuevo medicamento, ¿entiende cómo y cuándo debe tomarse el medicamento?

  • ¿Hay algún efecto secundario, por ejemplo somnolencia, que deba vigilar?
  • ¿Cómo sabrá si el medicamento está funcionando?
  • ¿Qué sucede si olvida una dosis?

15.

Después de tu visita, revisa y archiva tus notas junto con cualquier resultado de pruebas u otra documentación y facturación que hayas recibido. Programa cualquier prueba de seguimiento o cita de inmediato.

Tu relación con tu médico es una de las más importantes que tienes. La preparación anticipada te ayudará a usar tu tiempo y el tiempo de tu médico de manera más eficiente y efectiva. Cuando las personas toman un papel activo en su cuidado, la investigación muestra que están más satisfechas y les va mejor en cuanto a la efectividad de los tratamientos. Prepararse para la visita al médico es un paso importante hacia convertirse en un socio en tu propio cuidado de salud y un mejor defensor de tu salud y bienestar.

Esta información ha sido adaptada de la Red de Empoderamiento del Paciente